Es un síndrome específico de
personas de la tercera edad, que llegan a descuidar los hábitos de higiene y
usos sociales, y puede producirse por el simple aislamiento social que les
lleva a la falta de contacto con sus semejantes, o también puede ser producto
de un problema psiquiátrico que lo desencadene, como depresión mayor o
demencia. De ahí la importancia de establecer un diagnóstico claro para tratar
los trastornos concomitantes en caso de que existan, ya que son los que
mantienen el síndrome.
Hay que aclarar que, a pesar de
considerarse una enfermedad propia de ancianos, algunos de sus síntomas pueden
empezar a presentarse mucho tiempo antes. Entre los elementos determinantes
para la aparición de este síndrome están la soledad y el aislamiento social que
padece la persona, y que le van a llevar a una rigidez de pensamiento,
autoalimentado, con el que justificará cualquier acción. Entre las principales
causas de su aislamiento suele estar la pérdida de la pareja, algo que puede
suceder en cualquier momento.

No había escuchado ni tampoco leído nada sobre este síndrome, me parece muy importante que lo menciones Katerin. La verdad es muy interesante, ya que aquí se evidencia la importancia del soporte social en las personas, sobretodo en el adulto mayor. Buen aporte :)
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